
La Agencia Tributaria ha puesto el foco en las ventas realizadas a través de plataformas de segunda mano con el objetivo de garantizar el cumplimiento fiscal en la economía digital y evitar que se omitan ingresos en la declaración de la renta.
La medida, vigente en España desde 2024 y en línea con la normativa europea DAC7, establece límites claros para diferenciar entre la venta ocasional de objetos personales y una actividad económica habitual. No afectará a la mayoría de los usuarios, ya que la mayor parte de las transacciones no supera los umbrales establecidos por la normativa.
La directiva europea obliga a las plataformas de segunda mano a informar a la Agencia Tributaria sobre los usuarios que superen determinados umbrales. Uno de estos límites se alcanza cuando un usuario realiza más de 30 operaciones en un mismo año natural.
El otro umbral se da cuando los ingresos totales por ventas superan los 2.000 euros anuales. En ese caso, la Agencia Tributaria puede requerir información al vendedor para comprobar si existe algún beneficio que deba tributar en el IRPF.
Superar estos umbrales no implica automáticamente la obligación de pagar impuestos. Solo deberán tributar quienes generen una ganancia patrimonial, es decir, cuando el producto se haya vendido por un precio superior al que se pagó en su momento.
Las compraventas realizadas a través de estas plataformas pueden estar sujetas a distintos impuestos, como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) o el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), según el caso.
Por su parte, quien no declare estas ganancias y Hacienda considere que debía hacerlo
podría enfrentarse a sanciones que oscilan entre el 50% y el 150% del importe adeudado,
además de multas que pueden alcanzar los 200 euros.
Los expertos recomiendan a las personas que realizan numerosas transacciones en estas plataformas conservar los comprobantes de compra originales de los productos que venden, así como los documentos que acrediten el precio de venta. Además, quienes obtengan beneficios deberían consultar con un asesor fiscal, ya que en algunos casos podría ser necesario darse de alta como autónomo.